Thonet, la silla de Einstein

UN SABIO. UNA SILLA. En 1923, Einstein visitó Madrid. Como recuerdo, se hizo una foto apoyado en una silla. Una silla de una marca muy determinada. Una silla cuya historia comienza en la Europa de las pesadas maquinas de acero y enormes chimeneas de ladrillo, pero también del arte romántico, modernista o simbolista. Para entender esta época, conviene tener en cuenta que la revolución industrial fue también una revolución estética. Las maquinas y los productos fabricados por ellas no podían ser sólo “cosas”. Alguien debía revestir su mera funcionalidad con algún valor añadido adaptado al gusto del público. Por esta razón, las primeras escuelas y revistas de diseño surgieron de manera paralela a las primeras polémicas en torno a cómo debía ser el equilibrio entre la industria y el arte. Gran Bretaña, artífice de la revolución industrial, fue, lógicamente, el terreno donde se libraron las primeras batallas.

Con ocasión de la Gran Exposición de Londres en 1851, Henry Cole (1808-1882), acunó el término art manufacturer (“arte manufacturado”) y sentó las bases de lo que hoy en día es el Victoria and Albert Museum, el primer -y más grande- museo del mundo dedicado a la artesanía y el diseño: piezas de cerámica, muebles, moda, cristal, joyas, fotografía, textiles… Como resultado, a finales del siglo XX, el nombre del fabricante y el diseñador de un mueble o una máquina empezó a ser tan o más importante que el país o la dinastía en que fue creado. En efecto, ya no es un rey o reina quien da nombre a los muebles de una época sino un fabricante. En lugar de silla estilo Isabelino o Luis XIV, se comienza a decir silla Thonet…

 

Micahel Thonet con 60 años

Michael Thonet (1769-1871), el fabricante de muebles con mayor éxito de la historia, comenzó trabajando en un pequeño taller de carpintería y ebanistería en Boppard, Prusia, en 1819.  En aquella época, el mundo estaba cambiando y Thonet supo entender en qué dirección. Las nuevas circunstancias, nos las resume el historiador Giedion:

 “La otra cara del siglo XIX la representan las construcciones y los muebles de los ingenieros. Los modelos patentados son modelos que las clases medias han inventado para satisfacer sus carencias más apremiantes. Las clases acomodadas no sentían el apremio de tumbonas que se transformaran en cunas, ni de camas que se convirtieran en armarios. Tenían espacio y dinero suficientes para satisfacer sus necesidades por otros medios, los nuevos muebles industriales se adaptan a las viviendas de dos o tres piezas de la clase media en ascenso con mayor naturalidad y originalidad que los pesados muebles del gusto dominante.”

El primer fabricante en satisfacer esta necesidad fue Thonet. A finales del siglo XIX, producía 4.000 muebles al día. Sólo de su modelo estrella, la silla Thonet nº 14, llegó a vender alrededor de 50 millones de piezas en poco más de cuarenta años. La silla era original por varias razones: estaba pensada para que fuera fácil de almacenar, fácil de transportar y fácil de ensamblar, y, además, era bonita.

 

Silla nº 14 o “Silla Thonet”, 1859.

Se suele poner como ejemplo del primer producto resultado de la producción en cadena al automóvil de bajo coste fabricado por Henry Ford entre 1908 y 1927. El famoso Ford Modelo T. No obstante, hacia 1860, Thonet ya producía objetos en serie. Su silla nº 14 se comercializaba con seis piezas separadas que se podían ensamblar con tornillos, lo que permitía a cualquier cliente montarla en pocos minutos. Más original aún, estas piezas se podían intercambiar para crear distintos modelos.

Diferentes modelos de la misma silla

El visionario ebanista alemán también anticipó el futuro con una técnica que permitía curvar la madera mediante vapor de agua y conferir así a la madera formas nunca vistas hasta ese momento. Otra novedad fue el asiento de rafia de las sillas y las mecedoras que las hacía más ligeras y más fáciles de limpiar. Por eso conquistó los cafés parisinos o de New Orleans…

Café parisino

Restaurante de Nueva Orleans

La 214, así mismo, es famosa por su robustez: se cuenta que, antes de amueblar el restaurante de la torre Eiffel, en París, una Thonet 214 cayó desde 57 metros de altura y sobrevivió sin romperse.
Le Corbusier dijo de ella: “Nunca ha sido creado algo más elegante y mejor concebido, más preciso en su ejecución y más excelentemente funcional”. No es extraño que  veamos esta silla en los cuadros de Toulouse-Lautrec, fotografías de antiguos retratos  (recomiendo ver el blog de Bugholzmoebel) y secuencias de películas…

Toulouse Lautrec, “Moulin Rouge”, 1892-1895

Fragmento de la película “Cover Girl”, de Charles Vidor, con Rita Hayworth, Gene Kelly, 1944

No menos curioso, también fue una silla Thonet la que utilizó Howard Carter, en 1922, para sentarse cómodamente mientras examinaba la momia de Tutankamón…

Más sorpresas. Los muebles para niños no se escaparon al sensible ojo de Thonet. La lista de almacén de 1866 ya incluía sillas y mesas pequeñas, y en el catálogo de 1879 se añadieron camas y cunas de madera curvada. También había numerosos modelos para niños en los primeros muebles de tubo de acero de la década de 1930.

Silla y mesa Thonet de 1930. Museum of Modern Art, New York (Diseño de Marcel Breuer)

Méritos, en fin, no le faltan a la silla Thonet para ser un hito del diseño y la producción. Por si fuera poco, Thonet también fue un pionero de la publicidad. Las portadas de sus catálogos comenzaron por mostrar diferentes modelos de muebles, luego los premios atesorados por la firma y el nombre de las ciudades con sucursales, y finalmente el retrato del fundador y su nombre.

 

 

Otra gran éxito de Thonet, fue su mecedora. Al igual que la silla nº 14, se ha convertido en un auténtico icono. Entre sus seguidores más entusiastas estuvo Picasso. No  sólo le gustaba retratarse junto a ella sino que la introdujo en varios dibujos y cuadros suyos (ver: cuadros-mecedora de Picasso).

Fuente fotos de Picasso: ver final del post.

Jaqueline en una mecedora, 1951. Museo Picasso Málaga

Picasso realizó más cuadros con un mueble Thonet (para no abusar de los derechos de imagen, me limito a indicar el blog donde el lector, si lo desea, puede apreciar dichos cuadros: La Silla Roja y varios más, algunos cubistas, en Cuadros Picasso Thonet).

En definitiva, Thonet contribuyó a lo que hoy llamamos “globalización”, pero también a desarrollar una sensibilidad nueva hacia el diseño y la decoración, pero también el arte. En poco tiempo, esta sensibilidad se extendió por Austria y Alemania, Inglaterra, Bélgica, Italia, España, Rusia y Estados Unidos. Mucho más meritorio, la marca se ha extendido también en el tiempo, hasta nuestros días. En palabras del especialista en historia del diseño Renato de Fusco: “tanto la nº 14 como muchos otros muebles de Thonet han resistido los cambios de gusto y las variaciones de la moda durante más de un siglo, han decorado diferentes tipos de ambientes y han sido adquiridos por todas las clases sociales”.

La familia Thonet

Una marca legendaria

Thonet sigue trabajando hoy en día y está gestionada por la quinta generación familiar.  Aunque siguen haciendo reproducciones, las sillas  originales son las piezas más cotizadas. Para celebrar el 150 aniversario de la silla 14, la centenaria marca convocó en 2009 un concurso mundial de fotografía. Estas fueron las imágenes ganadoras:

Primer Premio- Christa y Martin Schönheer, Berlín

 

Segundo premio. Maxime Delvaus, Bruselas

Tercer premio. Marcel Kabisch, Frankenberg-Sachsen

En resumen, como buen mito, Thonet se ha convertido en un valioso referente cultural tanto para el arte y la moda como para la publicidad de otras marcas. Podemos ver su influencia en fotografías de decoración, en el diseño de zapatos, en cuadros, en instalaciones, en los instrumentos de música del popular grupo Les Luthier, en el cobranding entre Thonet y la marca Mujio en anuncios, como este de Louis Vuitton, con dos protagonistas de lujo: Madonna y las sillas que la acompañan… “Los mitos están hechos para que la imaginación los recree”, decía Albert Camus. 

Fuente Fotos:

Por desgracias, muchas de las fotos que he utilizado proceden de blogs donde no siempre se cita la fuente. En cuanto a las fotos de Picasso, creo que pueden pertenecer a un tal “frankenberg”, que es la única información que se da al pie de página de las primeras fotos mostradas por Google.

Respecto a la foto de Einstein, ver: http://www.chairblog.eu/2011/11/02/einstein-and-thonet/

14 pensamientos en “Thonet, la silla de Einstein

    • Buenas tardes Tomeu

      Muchas gracias por su amable comentario. Gran parte de la información la realice antes escribiendo un libro sobre la historia de las marcas, publicado por la editorial Ariel (http://www.planetadelibros.com/la-historia-del-mundo-con-los-trozos-mas-codiciados-libro-48830.html) En breve subiré más artículos al blog, espero que también sean de su interés.

      He leído el artículo de Yolanda y veo que compartimos intereses mutuos. Muy original la forma de comenzarlo y muy curiosa, así mismo, la imagen elegida para ilustrarlo. Ahora estamos en contacto via Facebook y Twitter, ya que he comenzado a seguirles. Saludos cordiales. Fernando

      • Nos alegra que os haya gustado nuestro trabajo. Si te apetece puedes publicar los artículos que subas en tu blog en nuestro facebook al ser una lucha porque la Historia no caiga en el olvido. Saludos

      • Hola, muchas gracias por el ofrecimiento. A ver cuándo logro recuperar el ritmo de subir artículos y os tomo la palabra. Saludos.

  1. Me encanto este artículo. Yo tengo algunas de las sillas Thonet que compré el el Bazar de los Sapos en Puebla hace 40 años por que me encantan y porque en la casa de mi abuela había, nunca había sabido la historia y me fascino su investigación.
    Mil Gracias.
    Patricia Morán

    • Buenos días Patricia

      Pablo Neruda escribió: “Muere lentamente quien no sabe / volverse un niño / y el que ha olvidado / sus más codiciados sueños”… Los recuerdos de la casa de su abuela siguen viviendo en las sillas que compró en el Bazar de los Sapos. Me alegro de que le gustará mi artículo y le doy las gracias por compartir uno de sus codiciados sueños. Un saludo cordial. Fernando

  2. Fernando su artículo es muy interesante, me permite tomar las fotos para mi tesis. Por favor usted me podría facilitar de donde fue tomada las fotos de Picasso, puesto que por propiedad intelectual debo citar la fuente

    • Muchas gracias por su comentario. En cuanto a las fotos no son mías, así que no estoy en situación de permitir ni prohibir nada. Por lo que a mi respecta, las puede tomar. En cuanto el texto, que si es mio, también. En relación a las fotos de Picasso, las he tomado de diferentes blogs, no siempre citan el origen. Uno de los males de Internet. Al final, incluso queriendo, es difícil conocer la propiedad intelectual de la fuente. Tras leer su comentario, he realizado una búsqueda más detallada, y he encontrado, al menos, alguna referencia:

      http://www.nytimes.com/interactive/2013/06/02/t-magazine/02lookout-picasso.html?_r=0

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